Nacho Torres condicionó el acuerdo electoral del PRO con Milei: "El rejunte no tiene sentido"
Nacho Torres condicionó la posibilidad de un acuerdo político con Milei a la discusión de un "modelo de desarrollo", que exceda el modelo de ajuste actual y contemple un plan de obras públicas ...
Nacho Torres condicionó la posibilidad de un acuerdo político con Milei a la discusión de un "modelo de desarrollo", que exceda el modelo de ajuste actual y contemple un plan de obras públicas y políticas para generar empleo.
En su presentación en Amcham, el gobernador de Chubut abrió la puerta además a la posibilidad que surja alguna candidatura de centro que le dispute el voto a Milei, como parecen insinuar las postulaciones de Daniel Hadad y el banquero Jorge Brito, que fue la estrella del encuentro empresario de este jueves en el hotel Alvear Icon de Puerto Madero.
"La democracia es sana, la competencia es sana. Que alguien diga que Juan o Pedro sea candidato a presidente atenta contra el cambio, esas son premisas falaces, eso es mentira", afirmó Torres.
En su charla, el gobernador dejó bastante clara la tensión que atraviesa la relación de las provincias aliadas con la Casa Rosada, que se vio en la decisión de voltearle al gobierno la ley de extranjerización de deudas. Las provincias producen buena parte de los recursos que sostienen las exportaciones, pero la Nación se queda con los fondos para desarrollar la infraestructura que necesita esa producción; por ejemplo, reteniendo de manera ilegal los fondos del impuesto al combustible que tienen como destino el arreglo de rutas.
"Podemos tener un marco normativo que garantice seguridad jurídica a mediano y largo plazo, pero si no hay calidad institucional se pierden un poco las conquistas que alcanzamos en términos fiscales", advirtió.
Torres enfrenta en panorama electoral desafiante en Chubut, luego del mal resultado electoral que tuvo su fuerza en las elecciones de medio término. El peronismo cuenta con la posible candidatura del diputado Juan Pablo Luque, que está competitivo. Por eso, la posibilidad que sume a sua alianza a La Libertad Avanza, no es un tema menor.
Pero lejos de mostrar debilidad, Torres subió la apuesta en la discusión de un acuerdo con los libertarios. "Los acuerdos tienen que venir de la mano de para qué nos juntamos. El rejunte no tiene ningún tipo de sentido si es solamente para ganar una elección", afirmó.
El chubutense puso como ejemplo el armado que construyó en su provincia. "Nosotros tenemos un frente que tiene peronismo, radicalismo, PRO y libertarios también. ¿Qué nos une, qué nos hermana? Una agenda de desarrollo", explicó.
"Tenemos que lograr acuerdos y consensos lo suficientemente fuertes para no volver a refundar la Argentina cada cuatro años", agregó.
Y por eso, también puso condiciones la posibilidad de sumarse al acuerdo que tantean el PRO y La Libertad Avanza. "Ojalá, si hay un acuerdo a nivel nacional entre el PRO y La Libertad Avanza, se dé en el marco de una agenda de desarrollo", afirmó.
Y explicó que existe una discusión "pre-ideológica" sobre la que buena parte del sistema político ya tiene coincidencias, entre ellas el equilibrio fiscal. La pregunta, sostuvo, es qué viene después. "¿Qué hacemos con nuestros recursos? ¿Cómo le agregamos valor? ¿Cómo generamos trabajo?", enumeró.
Según el gobernador, allí pueden aparecer diferencias, pero deberían procesarse dentro de una agenda parlamentaria de largo plazo. "Si no nos ponemos de acuerdo para tener una agenda parlamentaria seria que apunte a la Argentina del futuro y que no volvamos a discutir las cuestiones básicas cada cuatro años, no tiene ningún tipo de sentido un acuerdo coyuntural", dijo.
En una ronda posterior con periodistas, Torres fue más directo y llevó la discusión al terreno donde la relación entre los gobernadores y la Nación se vuelve menos filosófica: la caja. Apuntó a la caída de las transferencias a las provincias y volvió sobre el reclamo por los fondos provenientes del impuesto a los combustibles líquidos.
Es una pelea que Torres lideró y que incluye demandas ante la Corte Suprema, que como ocurre con casi todas las causas que pueden complicar al gobierno libertario, el máximo tribunal demora su abordaje.
Como sea, Torres trató el corazón del problema de la relación entre las provincias y la Nación. El equilibrio fiscal puede ordenar las cuentas, pero las rutas, los puertos, las líneas eléctricas y la infraestructura necesaria para sacar la producción no se construyen en una planilla de Excel.
Esa misma lógica utilizó cuando le preguntaron por la participación de capitales chinos en la cadena de valor energética. "En la provincia hay empresas polacas, de Asia y chinas también. No es ideológico, es pensar en nuestros beneficios", respondió.
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La definición lo diferenció de la línea planteada por el embajador estadounidense Peter Lamelas respecto de la presencia china en sectores estratégicos argentinos. Torres buscó así correr la discusión del tablero geopolítico hacia los intereses concretos de Chubut.
Su planteo fue que Chubut necesita inversiones, infraestructura y mercados para transformar sus recursos en actividad y empleo, independientemente de la bandera que tenga el capital.
El gobernador intentó así plantar una frontera propia dentro del universo que acompañó buena parte del programa económico de Milei: equilibrio fiscal, sí; alineamiento automático, no. La discusión que propuso para la etapa siguiente es bastante más incómoda. Quién controla los recursos, quién financia la infraestructura, cuánto valor queda en las provincias y qué Estado hace falta para conseguirlo.